domingo, 2 de agosto de 2009

NO ESTOY EN FACEBOOK... Y HE SOBREVIVIDO


Hace un par de semanas tomé una decisión de sanidad mental… me salí de Facebook por un rato. Y aunque me dije que iba a ser sólo por un par de semanas, ese plazo ya se cumplió, y como que no me dan ganas de volver.


He tenido un poco de síndrome de abstinencia, es cierto. Echo de menos eso de andar fisgoneando las fotos de otros, los estados, los enlaces… Me había acostumbrado a subir canciones según mi estado de ánimo, a jugar con los Body Pocket y a actualizar mi propio estado, esperando que alguien me lo comentara.


Pero debo reconocer que mi productividad laboral ha aumentado. Lo que ha bajado es la cantidad de correos que me llegan, por eso de las notificaciones. Lo chistoso ha sido la reacción de la gente. Algunos han pensado que los eliminé. Otros, se han aventurado en extrañas razones por las cuales podría haberme salido de esta red social.


Hoy por ejemplo, me llamó una tía, para preguntarme qué me pasaba, que mis primos creían que los había eliminado…


Y debo reconocer, con un dejo de modestia, que algunas personas me han dicho que mi perfil era entretenido… razón que me hace pensar que volveré luego, porque a ratos lo echo mucho de menos.


Es chistoso que tomar una decisión así pueda ser tan revolucionario, pero al final, pasamos tanto rato conectados a esta cuestioncita, que de verdad se confunde realidad con ciberespacio.

martes, 16 de junio de 2009

ESA ABSURDA VIDA COTIDIANA


Entro a la cocina y veo la ruma de loza en el lavaplatos... Me dispongo a lavarlos, pero antes, me voy al baño a prender el calefont. Traspaso la puerta del baño y veo la toalla húmeda aún sobre la lavadora. La agarro y me voy al balcón para colgarla. En el tendedero está, ya seco, un polerón del peque. Cuelgo la toalla, descuelgo la otra prenda y la llevo a la pieza del enano. Sobre la cama, está la bolsa con sus zapatillas nuevas que aún no he desempacado. Las saco y las guardo en el closet, y agarro los papeles y la caja para llevarlos a la basura. Vuelvo a la cocina, los echo al basurero, que ya está lleno. Entonces saco la bolsa, la amarro y la dejo en al puerta de entrada. Abro la despensa, para sacar una bolsa nueva, y se me caen los sobres de jugo. Los recojo, ordeno un poco las menestras (!) y aparece una araña!!! Corro a buscar toalla nova y aracnicida... batallo un rato, convenciéndome que no me va a saltar encima el monstruo aquel... por fin mato a la indeseable y corro a echarla al basurero... pero aún no he puesto la bolsa, así que vuelvo a la despensa toda recelosa, saco la bendita bolsa y la pongo en el basurero, y echo con desdén a la bicha aquella. Entonces me doy vuelta y enfrento nuevamente la ruma de platos. Me resigno y abro la llave para lavar los trastos... pero el agua sale fría... así que me voy al baño a prender el calefont...

sábado, 30 de mayo de 2009

UN LIBRE RECUERDO

Estamos sentados en el balcón de un departamento, en un viejo barrio diplomático. El horizonte se desgrana en relámpagos, pero en el más acá el clima está húmedo y caluroso.


La cerveza que sacamos congelada del refrigerador hace quince minutos ya se está derritiendo en el viaje que hace entre el vaso y nuestras bocas. Hay olor a tabaco y ritmo de bongó, parece que siempre hay alguien jugando con ese instrumento en alguna parte.


Estoy disfrutando este momento, porque somos libres y la libertad nos hace felices a los dos, es tu impronta y la mía. No puedo recordar la conversación, pero sé que debe ser sobre los detalles de la jornada, un coqueteo encubierto que cada vez se hace más patente...


Somos como niños disfrutando de esta escapada, ajenos a las obligaciones, con toda la vida por delante, sin medir las consecuencias. Nos espera un largo trayecto antes del reencuentro, pero la complicidad no se fue nunca, y ahí está en cada conversación futura.


No quiero compartir tu vida, no quieres compartir la mía. No nos interesa la rutina, supongo, sino estos viajes furtivos, presente tras presente, como puntos que unen una línea.


No puedo olvidar tu olor, sé que no olvidas mi vestido, y ese lugar tan nuestro, pequeñito-pequeñito, que ha logrado sobrevivir agazapado en los recuerdos.


Mira cómo nos marcó ese lugar, que yo sigo escribiendo de él y tú lo convertiste en tu destino… en otra geografía, es cierto, pero recreando de alguna manera esa libertad gozosa que alcanzamos por un rato.


No puedo sino esperar con impaciencia nuestro próximo encuentro…

domingo, 17 de mayo de 2009

ADIOS A BENEDETTI


Ha partido... como dijo Saramago, quedaba esa ingenuidad de pensar que lo inevitable se puede posponer... Me gustaría partir a  Uruguay ahora mismo, me habaría gustado haber viajado antes, para sentarme en su café predilecto y haber conversado con él de aquellas cotidianeidades que él transformó en poesía, en cuentos, en novelas, en crónicas...

Tenía cosas qué decirle... Por ejemplo cómo gocé con el juego de pronombres en Los formales y el frío... que la historia de Colorín Colorado por esas cosas de la vida la conocí no sólo gracias al poema, sino a que una amiga conoció de esos niños... que intento que No te salves sea mi bandera de lucha, y que Primavera con una esquina rota me hizo entender que la vida de pronto es jodida porque sí. 

Le agradecería por ese bello poema musicalizado por Isabel Parra que es Te Quiero... por La Tregua, por el Sexo de los Ángeles y por ironías como Su Amor no era Sencillo...

Cuando mi hermana me llamó hoy para contarme que se había ido, sentí una pérdida parecida a cuando se va una persona que ha vivido y sabido de tus vicisitudes, de tus logros, que ha compartido parte de tu camino... Quizás como un abuelo sabio, irónico, que hizo de la vida cotidiana y de las palabras simples la mejor de las poesías. 

No puedo evitar derramar mis lágrimas por Mario Benedetti, y me cuesta entender que el mundo no se haya detenido como un homenaje a su obra, a sus palabras. 

Pero al menos yo trato de hacerle un homenaje esta noche, mientras escribo, porque gracias a él intentaré no quedarme al borde del camino.

martes, 21 de abril de 2009

PURA RABIA


Hoy he pasado por distintos niveles de rabia… porque me pillé repasando toda la historia para ver en qué me había equivocado… hasta que llegué a la conclusión que sin importar qué opción hubiera tomado, las cosas no iban a resultar. Y me dio rabia conmigo, por sentirme culpable, por dejar que me pasaran a llevar, por haberle confiado a quien no se lo merecía tantas cosas mías, tantos secretos y privilegios, miedos, recuerdos…

Me dio rabia pensar que podría haber sido yo la que hizo las cosas mal, y encima de ese enojo vino otro más grande, por este sistemático temor a exigir y decir lo que yo quiero de verdad.

Todo mal, la verdad. He decidido por sanidad cerrar el corazón un rato. Sobre mi pecho, un letrero que dice “EN MANTENCION”

lunes, 13 de abril de 2009

REGALITOS


Ahora que se acerca el día de mi cumpleaños, y a propósito de una amiga que me pidió que hiciera una lista de regalos, me puse a pensar en todas esas cosas que una siempre desea, pero que no llegan…

En un ámbito más soñador, este año quisiera pedir que Gabo no deje de escribir y que Silvio no deje de crear esa bella poesía que son sus canciones… Un cafecito en Montevideo con Benedetti tampoco estaría mal.

En la esfera romántica, agradecería una caja de bombones con forma de corazón, y si estamos por pedir descaradamente, creo que la idea de una serenata, ahora que tengo balcón, tampoco sería mal recibida.

En lo profesional, me agradaría mucho que mis múltiples jefes alguna vez reconocieran todo el mérito mío y del resto de los peones que levantamos todo el trabajo.

Como madre, quisiera que el Peque accediera gustoso a probar el puré, el plátano, la leche con chocolate y un montón de otras comidas que facilitarían un kilo nuestras salidas de vacaciones y evitarían que yo tuviera que ponerme en la boca esa sonrisa medio torcida para decir “es que es un poco mañoso”…

Mmmm… creo que esos son los principales regalitos que agradecería en este nuevo año de mi vida… no es mucho, ¿cierto?

miércoles, 1 de abril de 2009

CACHUREANDO Y CAMBIANDO

Lo mejor y lo peor de navegar por el ciberespacio es que una se distrae. Hay demasiadas distracciones, mucha información, útil e inútil. Por ejemplo, mi intención ahora era pagar una simple cuenta... y llevo mucho rato vitrineando libros, leyendo blogs, y cuanta lesera he encontrado. Por supuesto, me deprimió pensar que la última acción de mi día sea pagar una cuenta...
Cachureando en las herramientas de mi propio blog, me di cuenta que ahora puedo "monetizarlo"... habrase visto?? No lo hice, pero descubrí cómo cambiar la dirección, así que ahora los desvaríos aparecen también en la barrita de arriba: http://desvariodeaureliana.blogspot.com .
A este pechito semi nómade también le gustan los cambios virtuales...