viernes, 21 de marzo de 2008



Qué horror, me desperté a media noche plenamente consciente de que no importa lo que haga, lo que sufra, lo que goce, el tiempo que pase, las cosas que viva... me voy a morir igual.

miércoles, 12 de marzo de 2008

MOMENTOS DE MIS VACACIONES...





  • La Berni jurándome de guata y casi ofendida que aún no llegábamos a La Serena, cuando ya íbamos camino a Vallenar...
  • Llegar a la residencial que había elegido a ciegas y encontrar que era una hermosa casa antigua y que la señora no era la vieja guatona que me imaginé cuando hablé con ella por teléfono...
  • Llegar a Punta de Choros con la cara pintada lista para la guerra porque nos querían cambiar el camping...
  • Descubrir a las dos horas que los baloncitos de gas no nos iban a alcanzar....
  • Ver el eclipse lunar en el cielo más limpio y transparente que existe, y con el mar como música de fondo...
  • Los delfines, los pingüinos, el macho juvenil y el Chango, amor imposible de la Berni!!!
  • El agua helada helada de Isla Damas, y yo feliz nadando cual sirena, jajaja
  • Encontrar a la Francisca y al Gaspar perdidos entre la gente de la playa La Poza, y la alegría del reencuentro (hay gente aperrada)
  • El día siguiente, en que nuestro único afán fue depilarnos las piernas con pinzas a la sombrita, por lo quemadas que estábamos
  • La conversa de esa noche
  • Gaspar poniéndome en las situaciones más imposibles, casi en una guerra nuclear, para ver si yo comería en un McDonalds
  • El Cristóbal obsesionado con los trenes, de ida y de vuelta, por la Ruta 5
  • El robo involuntario de la carpa para la playa (qué pena...)

lunes, 18 de febrero de 2008


Esta película, lo comentaba recién en Facebook, me llegó hasta el alma. Cada vez que la veo, le encuentro nuevas cosas, y la escena del final, cuando los dos personajes se abrazan, me sigue llenando los ojos de lágrimas.

Ahí, en esa despedida tan sobria y tan significativa, comprendí por completo la razón de la película. ¿Quién no se ha sentido alguna vez perdido en la vida, mientras todos los que te rodean parecen habitar un lugar extraño?

Y entonces tu destino se cruza con el de otra persona tan perdida como tú que, aunque no te ayude a comprender, al menos te puede acompañar y abrazar, mientras te dice que todo va a estar bien. Aunque ninguno de los dos tenga ni idea si eso es verdad o no.

Me gusta el contraste de los personajes. Ella (la a estas alturas odiosa Scarlett Johansson), tan joven, tan lozana y perfecta. Él (el magnífico Bill Murray), con todo su carrete a cuestas, con la cara marcada por el cansancio y la edad. Pero los dos, una vez más, perdidos y acompañándose en esa búsqueda tan porfiada de tratar de encontrar un sentido a la existencia.

Además me encanta el contraste entre la vida frenética de Tokyo y la paz que se respira en los templos que visita el personaje de la Johansson. O esas tomas en que la cámara recorre los paisajes igual que cuando uno los va mirando desde la ventana del auto.


miércoles, 6 de febrero de 2008

Cover Girl

sábado, 26 de enero de 2008

PROMESAS




Son secos ellos, me encanta este video. En realidad lo mejor es la simpleza. Los Mono eran los verdaderos Pulentos, pero tuvieron diferencias con Canal 13 y al final se quedaron con todo el material, y decidieron editar un disco, SOMOS LOS QUE ESTAMOS.

El video de Promesas está hecho en la Villa Portales, ese conjunto emblemático creado entre 1958 y comienzos de la década del 70. Yo creo que la elección no fue al azar, no sólo por los pasillos largos, sino por el significado de esa propuesta arquitectónica.

En fin, independiente de todo análisis, está tan bien hecha esta canción, la letra es tan simple y directa, y el video, pese a lo sencillo que se ve, tiene hartas referencias (el mono Amelio, por ejemplo), que generalmente la escucho tres o cuatro veces seguidas.


miércoles, 23 de enero de 2008


Un momento de relajo en la pega... y con new look!!

viernes, 18 de enero de 2008

A ella le dolía su país


“Sin ese golpe militar, mi padre estaría vivo con 81 años. Sin ese golpe militar, yo habría sido -creo- una periodista dedicada a la ciencia y la tecnología. Sin ese golpe militar, mi país no tendría la herida abierta que lo sigue remeciendo hasta sus cimientos, aunque a ratos no parezca. Sin ese golpe militar, mi país habría seguido avanzando hacía más profundos estados de justicia social y no sería hoy el país latinoamericano con mayor brecha entre ricos y pobres, además de la peor distribución del ingreso de la región. Sin ese golpe militar, mi país sería más ético y estético”.


Patricia Verdugo, entrevista a El Clarín, noviembre de 2006



El lunes cuando estaba a punto de salir de mi casa por la mañana, me enteré de la muerte de Patricia Verdugo. Tuve que sentarme un rato en la cama, porque la noticia me tomó muy por sorpresa, no sabía que estaba enferma.


De inmediato llamé a mi mamá, con una que otra lágrima, para contarle, y su reacción fue muy similar a la mía, de sorpresa y de pena porque había partido esta mujer tan valiente, que divulgó el secreto a voces de los detenidos desaparecidos, que relató el macabro tour de la Caravana de la Muerte y el asesinato de André Jarlan en La Victoria, entre muchos otros tristes episodios de la época oscura.


Ese día anduve triste por ella, y con rabia también, porque Chile debió haberse detenido de la misma forma, e incluso más, que cuando se murió Jota Eme. Me dio rabia pensar cómo la gente sucumbe ante los discursos sensibleros y es manipulada por los medios de comunicación.


Me enojé con mis colegas también, como si ya a nadie le importara de verdad la magnitud del aporte de Patricia Verdugo. Y por esos que se pasean como reyes de la democracia, sin reconocer que obras como la de esta periodista fueron las que se incrustaron como termitas en las maderas de la Dictadura, pulverizando de adentro hacia afuera, de a poco, instalando conciencia, rumoreando verdades.


Por último, Patricia Verdugo es quizás la superventas número uno de Chile, mucho más que Isabel Allende, si alguien pudiera medir efectivamente cuántos ejemplares de Los Zarpazos del Puma se vendieron clandestinamente.


Recuerdo que una vez ella fue a la Escuela, y yo aproveché para que me firmara mi libro "Operación Siglo XX", sobre el atentado a Pinochet. Recuerdo incluso que ese libro lo llevé a los trabajos voluntarios, y en las tres semanas que estuvimos ahí, varios de mis compañeros lo leyeron (Ah! Ray Bradbury, que acto más subversivo es la lectura!).


Esa vez en la Escuela de Periodismo, fue para mí un orgullo estar cerca de ella y percibir ese coraje que sólo tienen las mujeres cuando dedican su vida a una causa. Después, cuando leí Bucarest 187, entendí que esa lucha partía de su propia experiencia como hija de una víctima de la violencia política (su padre murió a causa de las torturas).


Pero además, ella encarnaba esa característica que cada vez es más difícil encontrar en las nuevas generaciones (y me incluyo). A ella le dolía su país. No sólo porque lo que pasó tocó tragicamente su propio destino, sino porque le dolía ver lo que estaba sucediendo y cómo los ideales, propios y colectivos, eran sepultados por el terror y el miedo. Y por eso, agarró una pequeña pala y lentamente al principio, con más fuerza después, pero siempre con los mismos bríos, fue sacando puñados de oscuridad, dificultosamente.


Hace unos días, alguien me decía que a los 50 años, cuando tuviera su vida más resuelta, iba a dedicarse a la Revolución. Yo creo que cuando uno separa su vida de lo que acontece de su país, pierde el sentido de Utopía. No es un interruptor que se encienda y apague, los ideales no son individuales, van entrelazados con la multitud. Somos gregarios, somos una cadena.


Patricia Verdugo entendía eso, lo personificaba, al igual que mucha otra gente que luchó entonces y después. Por eso este pequeño homenaje a su fuerza y valor, para mantener en la memoria su presencia.