lunes, 21 de julio de 2008

LA IMPOSIBILIDAD DE (NO) COMUNICARNOS

Estoy pensando en eso de la comunicación, ya que la he estudiado tanto, y que su teoría forma parte del paradigma con que enfrento la vida… Pese a ello, en casa de herrero cuchillo de palo, una y otra vez.

¿Qué es eso que nos hace golpearnos incansablemente contra la ampolleta, como una polilla sin cerebro embelesada con la luz?

Tenemos cada día más herramientas de comunicación, Internet, teléfono, y a la vez, nos encerramos obstinadamente en nuestro propio espacio (aaahhh, la paradoja de la multitud solitaria, ¿te acuerdas, querida D?).

Pucha que cuesta horadar nuestros propios muros, son más gruesos e infranqueables que una pared de concreto. Están afirmados en nuestros miedos. Tal vez si esa porfía con que los construimos la dedicáramos a instalar puertas, ventanas y puentes, otro gallo cantaría.

lunes, 7 de julio de 2008

LAS MÁXIMAS DE MI VIDA

  • La única araña buena es la araña muerta (frente a la porfía del peque por explicarme que las arañas tigre son buenas y no hay que matarlas)
  • Me lo merezco, total para eso me saco la cresta trabajando (ante la compra de una prenda que me da remordimientos)
  • Ahoguemos las penas en pisco sour
  • El dolor se pasa
  • Con frío no le abro las patas a nadie (frase preclara aunque poco elegante, robada de una compañera de universidad)
  • El destino une a las personas por algún motivo
  • Para hablar de los “ex” están las amigas
  • Estoy deprimida, necesito un sahne nuss gigante!
  • Lo comido y lo bailado… no te lo quita nadie

viernes, 4 de julio de 2008

7 AÑOS TÚ Y YO



Como en el comercial rancio de no sé qué fundación pro vida, debo reconocer que no sé qué sería de mi vida sin el peque. Seguramente habría hecho muchas cosas que debieron postergarse, como viajar y estudiar afuera, vivir sola y disfrutar mi independencia.

Cada vez que veo a una madre de mi edad que dice que la maternidad ha sido una experiencia maravillosa, no puedo evitar mirarla como bicho raro. ¿De qué está hablando? Yo me he pasado los últimos 7 años cultivando la culpa y el malabarismo, para intentar que todo lo que hago me salga medianamente bien.

Y mientras conjugo maternidad-con-pareja-con-trabajo-con-estudios-con-amigas-con- familia, mi propia madre mueve la cabeza de lado a lado y no entiende la razón de todo este frenesí de intentar estar en todas y de nunca tener tiempo para nada.

Yo amo al peque por sobre todo, soy increíblemente feliz viéndolo crecer y con todas las cosas que dice y que hace. Soy feliz cuando se asoma en mi pieza por las noches y se acuesta al lado mío y me abraza; adoro sentir su aliento calientito y muchas veces cuando él duerme acerco mi nariz a su boca, tal como cuando recién lo conocí. Es un gesto instintivo, como de oler a la cría y sentirla viva, que me provoca mucha ternura y seguridad.

Me encanta cuando aparece a las 9 de la noche para recordarme que están empezando las noticias, porque sé que lo que él busca ahí es compartir un momento conmigo, o cuando usa una palabra difícil (“Y qué es clonar”?) y entrega el significado correcto (“hacer varias copias de una persona, po!”).

Soy feliz también porque él me necesita, porque desde que él apareció en mi vida, hay alguien para quien yo soy indispensable, única, inigualable, pese a que hay mucha gente que lo adora.

Pero eso no quita que todo este tiempo juntos hay sido un proceso lento, en que nos fuimos conociendo. Ha sido un verdadero ejercicio de paciencia, de generosidad, de desprendimiento, que empieza de nuevo todos los días. En ningún caso siento que haya dejado de hacer algo importante por él, sino sólo que la vida me obligó a tomar un desvío que a la larga se convirtió en un camino principal.

Cuando me pregunto cómo voy a seguir para adelante, trato de mirar cómo lo hice para atrás, sobre todo en este tiempo en que hemos sido sólo él y yo en la casa, y ya tenemos nuestras propias rutinas armadas.

Ay chiquito lindo! No sé en realidad qué haría sin ti!

martes, 24 de junio de 2008

EL CEMENTERIO

El sábado fui al cementerio… El peque quería ir, porque hay una laguna artificial con cisnes y otros pajarracos. A mí me agrada mucho el lugar, es bello y tranquilo, con sus prados verdes moteados de tumbas y flores, los queltehues desafiando el viento y conversando en su idioma.

Cuando voy (sola) disfruto mucho el silencio, me recuerda cuando de chica pasaba por la Gruta de Lourdes, en Agua Santa. Yo no soy católica ni creyente, pero es por la sensación que me provoca, tanta tranquilidad, un lugar sagrado, especial.

Una vez que fui sola al Parque del Mar, me senté en una de las bancas que la gente va moviendo de tumba en tumba, sólo para ver cómo los queltehues jugueteaban y volaban de un lado a otro. Me puse a llorar, porque desde que voy, y a pesar que me tranquiliza tener un lugar donde recordar a mi abuelito, también tomo conciencia de que no está. Y es un sentimiento crudo.

Lloré harto rato, mirando el continuo de sepulturas, mientras los visitantes pululaban, cada uno en búsqueda de su propio muerto. Era tan natural estar ahí, con las lágrimas cayendo, a ratos con sollozos, a ratos en silencio…

Puede sonar medio tétrico, pero es uno de mis lugares favoritos, precisamente porque ahí está bien llorar, extrañar y demostrar dolor. Y no es que ande por la vida golpeándome contra las paredes, no creo ser una persona triste. Pero encuentro sano, de vez en cuando, sentarme en una banquita arrinconada y comunicarme con el recuerdo de mi abuelito sola, contarle los avances de su bisnieto, pedirle que me cuide y decirle sobre todo que lo extraño igual que si se hubiera ido ayer.

domingo, 25 de mayo de 2008

DOMINGO FOMINGO

Este domingo fomingo es una lata. No he hecho nada productivo, pasé toda la tarde echada en la cama, tapada con el plumón, hibernando. Estoy luchando porque la depre no me la gane; estoy acusando golpes y en este minuto, reconozco, odio a mucha gente a mi alrededor.

Me siento sola, pero a la vez, sé que no soy buena compañía para nadie. Y sé también que este periodo pasara, y que sólo me estoy replegando para dar un salto mayor.

Me quedan cambios fuertes por hacer, y debo concentrarme en ellos, pasos difíciles que tengo que tomar aunque sean dolorosos para mí y para el resto. Por mientras me escondo debajo del plumón, comiendo un chocolate gigante, encerrada en mi espacio.

sábado, 26 de abril de 2008

De puro curiosa...

Anoche me metí a una de esas páginas para que la gente soltera se conozca… Es un dato que lanzó una compañera de trabajo a la hora de almuerzo, y yo por curiosidad ingresé… o me estaré convirtiendo en una Bridget Jones??

Dispuesta con mi pijama, un resto de pisco sour que quedó de mi cumple y una cajetilla nueva, me instalé a crear mi perfil, me demoré un buen rato en elegir la foto precisa (nada de andarse regalando, pero tampoco parecer perna), y llené todos los datos para empezar a conocer gente…

El problema es que parece que la página, justo cuando me disponía a “vitrinear”, se puso muy lenta!! Nada que hacer, lo dejé.

Pero hoy cuando me metí nuevamente para revisar… Tenía mensajes!!! Jaja, qué chistoso, y hasta me habían puesto nota!!! Mi puntaje oscila entre 6 y 10, e incluso… ¡Me calificó una mujer! ¡Y con 10! Jajajajaja…

Debo aclarar que no ando desesperada por la vida buscando a alguien, pero me parece entretenido conversar con gente distinta y que seguramente no conocería de otra manera.

Cuando mi compañera de pega contó que se había metido a esta página, otra le dijo “Ay! Pero qué patético, debe haber pura gente fea y desesperada!” Y ella le contestó: “Mírame, ¿te parezco fea?”.

No, no es fea para nada, pero está, como la mayoría de las que estábamos ahí, sobre la barrera de los 30 y soltera –bueno, ahora está pololeando.

Lo que pasa es que es difícil a esta edad, por lo que he notado en estos meses de soltería, conocer a alguien que sintonice contigo. Y por paradójico que suene, hay mucha gente sola.

Hasta el momento he hablado por esta página con un par de tipos de la zona, un cordobés y un italiano, gracias a la omnipresencia de Internet. Y no pretendo encontrar a mi media naranja, ni nada parecido, pero al menos es algo entretenido de hacer y comentar.

Dentro de los mensajes que me mandaban, había también un par de chistocitos dándoselas de sex machine, pero la verdad es que hasta ahora, la mayoría comienza con un “hola” bien simpático.

Veamos a dónde me lleva esta cosa…

viernes, 25 de abril de 2008

CUMPLEAÑOS 31

Aquí estoy, plantada en mis 31. Pasé los 30… Ufff! Gracias, gracias.. Ya no soy joven, sino adulta joven y creo que esta década que inicio va a ser la más interesante hasta ahora. Porque estoy dispuesta a cometer errores y no me da miedo, porque puedo reírme de mis tonteras y de las del resto… nada parece tan grave, ni tan definitivo, todo puede cambiar en algún momento.

A las 12 de la noche del 18 de abril, recibí un mensaje… Que este va a ser mi año y que no tenga miedo. Prometo que así va a ser, que así lo estoy visualizando.