Estoy pensando en eso de la comunicación, ya que la he estudiado tanto, y que su teoría forma parte del paradigma con que enfrento la vida… Pese a ello, en casa de herrero cuchillo de palo, una y otra vez.
¿Qué es eso que nos hace golpearnos incansablemente contra la ampolleta, como una polilla sin cerebro embelesada con la luz?
Tenemos cada día más herramientas de comunicación, Internet, teléfono, y a la vez, nos encerramos obstinadamente en nuestro propio espacio (aaahhh, la paradoja de la multitud solitaria, ¿te acuerdas, querida D?).
Pucha que cuesta horadar nuestros propios muros, son más gruesos e infranqueables que una pared de concreto. Están afirmados en nuestros miedos. Tal vez si esa porfía con que los construimos la dedicáramos a instalar puertas, ventanas y puentes, otro gallo cantaría.
¿Qué es eso que nos hace golpearnos incansablemente contra la ampolleta, como una polilla sin cerebro embelesada con la luz?
Tenemos cada día más herramientas de comunicación, Internet, teléfono, y a la vez, nos encerramos obstinadamente en nuestro propio espacio (aaahhh, la paradoja de la multitud solitaria, ¿te acuerdas, querida D?).
Pucha que cuesta horadar nuestros propios muros, son más gruesos e infranqueables que una pared de concreto. Están afirmados en nuestros miedos. Tal vez si esa porfía con que los construimos la dedicáramos a instalar puertas, ventanas y puentes, otro gallo cantaría.

