domingo, 3 de enero de 2010

Propósitos 2010



- No decir “Te quiero” a la ligera (pero decirlo, en 2009 no lo hice, en 2008 lo hice demasiado)
- No aguantar la risa pero contener un poco más las lágrimas (aunque no mucho, porque se aprieta el pecho y es peor)
- Viajar, cambiar de aire de vez en cuando (mi gran deuda de este año)
- Llevar una bitácora (una libreta, no un blog, para anotar cosas prácticas y otras no tanto)
- Pasar más tiempo con el Peque y reírnos mucho
- No guardarme respuestas, pero evitar las palabras venenosas
- Templanza, por favor, mucha templanza

lunes, 21 de septiembre de 2009

¿CUÁL ES EL ROL DE UN PERIODISTA EN LA ERA DIGITAL?

En la búsqueda de distintos puntos de vista para escribir este trabajo, en la semana conversé con muchos colegas periodistas para que me dieran su opinión sobre cuál es el rol que debe tener nuestra profesión en la Web 2.0. Y me quedé con la impresión de que aún como gremio no logramos dar el salto hacia este nuevo paradigma.


Muchos compañeros de trabajo aún no aceptan el llamado periodismo ciudadano como una opción tan válida, si se hace con seriedad, como el oficio de aquellos que pasan por una universidad y escriben con el diploma colgado en alguna pared de su casa u oficina.


Es cierto, los que pasamos por una escuela de periodismo hemos adquirido conocimientos sistematizados que sin duda nos ayudan a escribir mejor. Sabemos redacción, aprendimos a estructurar la información de acuerdo a los géneros informativo, interpretativo y de opinión, incluso ahondamos en la Teoría de la Comunicación y adquirimos conocimiento de historia, economía, filosofía, etcétera.


Pero definitivamente, nadie nos preparó para esta revolución de los Social Media, o redes sociales creadas a través de Internet, en que las personas interactúan, sin importar la distancia física en que se encuentren, unidos por intereses comunes. Lo conversábamos el otro día con una amiga, tomándonos un café. Ella es periodista y académica en la Universidad Católica de Valparaíso. Y posee un creciente currículum en epistemología de la comunicación.


Pero tanto desde su perspectiva, inserta en una Escuela de Periodismo, como desde la mía, como ex alumna y profesional que ha debido aprender sobre la marcha el uso de las Tecnologías de la Información, comentábamos qué retrasada se ha quedado la academia.


Le conté de este artículo, donde Richard Sine, columnista de The Huffington Post, hace una fuerte crítica a las escuelas de periodismo y pide que se cierren, porque realmente no son necesarias o no entregan las competencias adecuadas para la formación profesional.


No es sólo que no haya un curso específico donde a los estudiantes les enseñen cómo usar Twitter, Facebook o cualquier red social para interactuar en un nivel que sea útil para la profesión, más allá del agrado de estar conectados con mucha gente que hace tiempo no veían, comentar fotos o actualizaciones de estado, y de cualquier otro uso personal.


El cambio que se está dando pasa por la aparición de este nuevo paradigma, en que la Web 2.0 es una extensión comunicativa del hombre. Quizás no haga mal recordar al viejo Marshall McLuhan, y su frase “el medio es el mensaje”.

Si, como él postulaba, los medios son las extensiones del hombre (y de la mujer), hoy las TIC’s son más que nunca prolongaciones de nuestra habilidad comunicativa. Medios fríos o medios cálidos, cada usuario tiene la facultad de apropiarse de ellos, de acceder a un blog, editar y subir un video, en fin, de generar contenido y lograr la reacción de los visitantes, en una retroalimentación que puede enriquecer, modificar o incluso anular la información publicada.


Vuelvo a la pregunta del principio. ¿Qué rol le cabe al periodista hoy? A propósito del Manifiesto de Internet, publicado por unos periodistas alemanes hace poco tiempo, se me ocurren algunas ideas.


Pero antes, relato un hecho que quisiera llamar anécdota, pero que en realidad es una ululante alarma para el gremio. La semana pasada, un tuitero publicó un enlace del sitio www.periodistadigital.com, donde se pedía redactores y colaboradores entre otros cargos. Algunas de las competencias que se solicitaban eran el manejo de las TIC’s, haber pasado por la universidad, conocimiento del inglés… PERO NO SE NECESITABA TÍTULO DE PERIODISTA, como especifica el anuncio en un recuadro al lado de la nota principal.


Si ya ni siquiera se necesita el título de periodista, entonces, nuevamente… ¿cuál es nuestro rol? A propósito del Manifiesto de Internet y de las conversaciones sostenidas con varios colegas, creo que algunos de nuestros deberes para enfrentar este nuevo paradigma de la conexión permanente, tienen que ver con:


  • Perder el miedo. Tal como la curiosidad para descubrir historias es una cualidad valiosa y necesaria para los periodistas, la exploración de los Social Media; de las herramientas digitales y widgets, y de todas las posibilidades que entrega el mundo digital para mejorar nuestra entrega informativa es un deber. Hay que perder el miedo a las TIC’s y comprender que su uso es un valioso aporte a nuestra profesión.
  • Actualización permanente. Perder el miedo lleva a la actualización permanente, a buscar, conocer, probar; a leer en la Web sobre los nuevos avances, tecnologías y teorías. Así como a diario se revisan las pautas noticiosas, es necesario generar un recorrido tanto de temas digitales como de todos aquellos que nos interesan y sirven para nuestro trabajo. La web es un mar inconmensurable de información, no en vano el verbo clave es navegar.
  • Retroalimentarse y validar a nuestros lectores. De las conversaciones con mis colegas, lo que más rescato es que aún existe una visión paternalista y unidireccional de nuestra audiencia. Sin embargo, funcionar con la lógica del nuevo paradigma de las TIC’s implica comprender que la información que le aportemos a nuestros usuarios va a generar comentarios, idealmente en el espacio que nuestro propio medio o sitio genere para ellos, y ojalá también el reposteo en redes sociales. Los comentarios de las personas, en la mayoría de las veces, van a enriquecer nuestra información. Hoy más que nunca podemos como periodistas generar debate y enriquecernos de la discusión, gracias al nuevo tipo de audiencia, como explica el periodista Pablo Mancini.
  • Trabajar en red. Aprender a utilizar la Inteligencia Colectiva y el Crowdsourcing son los pasos siguientes. Saber escuchar a nuestros lectores, tender redes de trabajo con nuestros colegas y con profesionales de distintas áreas a través de la Web, es una característica imprescindible para el perfil del nuevo periodista. Generar entramados de conocimiento, compartir información, descubrir nuevas tendencias, son algunos beneficios de este sistema.

Finalmente, después de todas estas reflexiones, no creo que el rol del periodista haya cambiado excesivamente desde los medios impresos a los digitales. Creo que su deber es el mismo: informar y dar sentido a la realidad que nos rodea.


Los periodistas siempre hemos sido prosumidores, es decir, productores y consumidores constantes de información. Eso no ha cambiado, sino más bien, la tecnología ha acentuado la posibilidad de exacerbar esa característica. Me gustaría pensar, desde ese punto de vista, que no estamos en extinción, como nos enrostró Alejandro Piscitelli. Creo que lo que debemos hacer es dar el salto y apropiarnos de este nuevo paradigma, de la conexión constante y la reciprocidad permanente en el mundo digital.

miércoles, 12 de agosto de 2009

ESTA NOCHE LLUEVEN DESEOS DE LAS PERSEIDAS


Esta noche llueven deseos de las Perseidas. Las lágrimas de San Lorenzo se desparraman por el cielo. Me siento en mi balcón, ya es un acto cotidiano. Aprovechar y disfrutar mis momentos de soledad se ha vuelto una viciosa constante.


La geografía y el clima no me dejan disfrutar “este espectáculo natural” del que hablan los medios. Pero sobre el colchón de nubes los meteoritos caen, y mi piel que está hecha, como la de todos, de material cósmico, los percibe viajando en su libre caída por el cielo.


Me imagino a las personas que alrededor del mundo están o han estado en estos días estudiando, disfrutando, aprehendiendo este fenómeno. ¿Cuántos deseos se han lanzado al espacio? Agrego los míos, aunque las Perseidas mezquinas no me dejen apreciarlas. Envío uno, dos, tres, cuatro anhelos.


Juego, combino pensamientos. Si tuviera un poco más de este sentimiento a diario, quizás la nostalgia pasaría más lejos y no me toparía. Pido cuatro deseos, y el último lo encierro en un círculo de humo de cigarro.


Esta noche llueven deseos de las Perseidas, y pienso cómo esos pedacitos de cielo no van a cumplir mis cuatro deseos.

jueves, 6 de agosto de 2009

LOS PEQUEÑOS PLACERES DE LA VIDA


Esta semana he estado muy feliz porque me gané una beca que financia medio Magíster y mi pega me auspicia con el resto. De verdad, creo que en mis casi 10 años de vida laboral (ufff…. casi me deprimo un minuto, jaja) nunca había tenido un reconocimiento tan grande.

A raíz de esto, me puse a pensar en todas esas cosas cotidianas que me hacen feliz. En los pequeños placeres y coincidencias que da la vida y que llegan justo cuando una los necesita. Y se me ocurrieron varios (sin orden de precedencia):

- Subir a una micro de vuelta de la pega y que quede justo el último asiento vacío

- Pensar que me el chocolate se acabó y descubrir que entre los pliegues del papel queda un cuadradito

- En la misma, creer que los cigarros se acabaron y descubrir que queda uno todo maltrecho pero aún sobreviviente

- Apuntar la lluvia de la ducha directo al pecho en la mañana, para sentir que se me entibia el corazón

- Un piropo bien dicho en la calle justo cuando la autoestima ralea

- Sentir una mirada cómplice en medio de una multitud

- Que hayan papas fritas de almuerzo/comida

- El corte de pelo tal y como lo querías (las mujeres entienden, es difícil a veces)

- Lo que me lleva a: comprar ropa o zapatos y descubrir al pagar que están rebajados en un 70%

- Sentir el aliento del peque cuando duerme (costumbre que agarré desde el primer momento en que lo tomé en brazos)

- Alcanzar el ascensor justo cuando se está cerrando

- Que el médico te regale muestras de ese remedio tan caro y no sea necesario comprarlo

- Llamar a una amiga y que te diga “estaba marcando el teléfono para llamarte” (con los amigos de verdad, una sabe que esa frase no es sólo buena educación)

- Recordar las aventuras y desventuras de las Danielas en la U

- Reírme con la Sole por el “yo nunca, nunca”

- Ir al cine sola

- Bailar toda la noche hasta desarmarse

- Los ataques de risa, por inoportunos que sean

- Una conversación entretenida

- Discutir tonteras y dejar a alguien callado con un argumento irrebatible (lo reconozco, es un placer atroz de soberbio)

¿A alguien se le ocurre otro más?

domingo, 2 de agosto de 2009

NO ESTOY EN FACEBOOK... Y HE SOBREVIVIDO


Hace un par de semanas tomé una decisión de sanidad mental… me salí de Facebook por un rato. Y aunque me dije que iba a ser sólo por un par de semanas, ese plazo ya se cumplió, y como que no me dan ganas de volver.


He tenido un poco de síndrome de abstinencia, es cierto. Echo de menos eso de andar fisgoneando las fotos de otros, los estados, los enlaces… Me había acostumbrado a subir canciones según mi estado de ánimo, a jugar con los Body Pocket y a actualizar mi propio estado, esperando que alguien me lo comentara.


Pero debo reconocer que mi productividad laboral ha aumentado. Lo que ha bajado es la cantidad de correos que me llegan, por eso de las notificaciones. Lo chistoso ha sido la reacción de la gente. Algunos han pensado que los eliminé. Otros, se han aventurado en extrañas razones por las cuales podría haberme salido de esta red social.


Hoy por ejemplo, me llamó una tía, para preguntarme qué me pasaba, que mis primos creían que los había eliminado…


Y debo reconocer, con un dejo de modestia, que algunas personas me han dicho que mi perfil era entretenido… razón que me hace pensar que volveré luego, porque a ratos lo echo mucho de menos.


Es chistoso que tomar una decisión así pueda ser tan revolucionario, pero al final, pasamos tanto rato conectados a esta cuestioncita, que de verdad se confunde realidad con ciberespacio.

martes, 16 de junio de 2009

ESA ABSURDA VIDA COTIDIANA


Entro a la cocina y veo la ruma de loza en el lavaplatos... Me dispongo a lavarlos, pero antes, me voy al baño a prender el calefont. Traspaso la puerta del baño y veo la toalla húmeda aún sobre la lavadora. La agarro y me voy al balcón para colgarla. En el tendedero está, ya seco, un polerón del peque. Cuelgo la toalla, descuelgo la otra prenda y la llevo a la pieza del enano. Sobre la cama, está la bolsa con sus zapatillas nuevas que aún no he desempacado. Las saco y las guardo en el closet, y agarro los papeles y la caja para llevarlos a la basura. Vuelvo a la cocina, los echo al basurero, que ya está lleno. Entonces saco la bolsa, la amarro y la dejo en al puerta de entrada. Abro la despensa, para sacar una bolsa nueva, y se me caen los sobres de jugo. Los recojo, ordeno un poco las menestras (!) y aparece una araña!!! Corro a buscar toalla nova y aracnicida... batallo un rato, convenciéndome que no me va a saltar encima el monstruo aquel... por fin mato a la indeseable y corro a echarla al basurero... pero aún no he puesto la bolsa, así que vuelvo a la despensa toda recelosa, saco la bendita bolsa y la pongo en el basurero, y echo con desdén a la bicha aquella. Entonces me doy vuelta y enfrento nuevamente la ruma de platos. Me resigno y abro la llave para lavar los trastos... pero el agua sale fría... así que me voy al baño a prender el calefont...

sábado, 30 de mayo de 2009

UN LIBRE RECUERDO

Estamos sentados en el balcón de un departamento, en un viejo barrio diplomático. El horizonte se desgrana en relámpagos, pero en el más acá el clima está húmedo y caluroso.


La cerveza que sacamos congelada del refrigerador hace quince minutos ya se está derritiendo en el viaje que hace entre el vaso y nuestras bocas. Hay olor a tabaco y ritmo de bongó, parece que siempre hay alguien jugando con ese instrumento en alguna parte.


Estoy disfrutando este momento, porque somos libres y la libertad nos hace felices a los dos, es tu impronta y la mía. No puedo recordar la conversación, pero sé que debe ser sobre los detalles de la jornada, un coqueteo encubierto que cada vez se hace más patente...


Somos como niños disfrutando de esta escapada, ajenos a las obligaciones, con toda la vida por delante, sin medir las consecuencias. Nos espera un largo trayecto antes del reencuentro, pero la complicidad no se fue nunca, y ahí está en cada conversación futura.


No quiero compartir tu vida, no quieres compartir la mía. No nos interesa la rutina, supongo, sino estos viajes furtivos, presente tras presente, como puntos que unen una línea.


No puedo olvidar tu olor, sé que no olvidas mi vestido, y ese lugar tan nuestro, pequeñito-pequeñito, que ha logrado sobrevivir agazapado en los recuerdos.


Mira cómo nos marcó ese lugar, que yo sigo escribiendo de él y tú lo convertiste en tu destino… en otra geografía, es cierto, pero recreando de alguna manera esa libertad gozosa que alcanzamos por un rato.


No puedo sino esperar con impaciencia nuestro próximo encuentro…

domingo, 17 de mayo de 2009

ADIOS A BENEDETTI


Ha partido... como dijo Saramago, quedaba esa ingenuidad de pensar que lo inevitable se puede posponer... Me gustaría partir a  Uruguay ahora mismo, me habaría gustado haber viajado antes, para sentarme en su café predilecto y haber conversado con él de aquellas cotidianeidades que él transformó en poesía, en cuentos, en novelas, en crónicas...

Tenía cosas qué decirle... Por ejemplo cómo gocé con el juego de pronombres en Los formales y el frío... que la historia de Colorín Colorado por esas cosas de la vida la conocí no sólo gracias al poema, sino a que una amiga conoció de esos niños... que intento que No te salves sea mi bandera de lucha, y que Primavera con una esquina rota me hizo entender que la vida de pronto es jodida porque sí. 

Le agradecería por ese bello poema musicalizado por Isabel Parra que es Te Quiero... por La Tregua, por el Sexo de los Ángeles y por ironías como Su Amor no era Sencillo...

Cuando mi hermana me llamó hoy para contarme que se había ido, sentí una pérdida parecida a cuando se va una persona que ha vivido y sabido de tus vicisitudes, de tus logros, que ha compartido parte de tu camino... Quizás como un abuelo sabio, irónico, que hizo de la vida cotidiana y de las palabras simples la mejor de las poesías. 

No puedo evitar derramar mis lágrimas por Mario Benedetti, y me cuesta entender que el mundo no se haya detenido como un homenaje a su obra, a sus palabras. 

Pero al menos yo trato de hacerle un homenaje esta noche, mientras escribo, porque gracias a él intentaré no quedarme al borde del camino.

martes, 21 de abril de 2009

PURA RABIA


Hoy he pasado por distintos niveles de rabia… porque me pillé repasando toda la historia para ver en qué me había equivocado… hasta que llegué a la conclusión que sin importar qué opción hubiera tomado, las cosas no iban a resultar. Y me dio rabia conmigo, por sentirme culpable, por dejar que me pasaran a llevar, por haberle confiado a quien no se lo merecía tantas cosas mías, tantos secretos y privilegios, miedos, recuerdos…

Me dio rabia pensar que podría haber sido yo la que hizo las cosas mal, y encima de ese enojo vino otro más grande, por este sistemático temor a exigir y decir lo que yo quiero de verdad.

Todo mal, la verdad. He decidido por sanidad cerrar el corazón un rato. Sobre mi pecho, un letrero que dice “EN MANTENCION”

lunes, 13 de abril de 2009

REGALITOS


Ahora que se acerca el día de mi cumpleaños, y a propósito de una amiga que me pidió que hiciera una lista de regalos, me puse a pensar en todas esas cosas que una siempre desea, pero que no llegan…

En un ámbito más soñador, este año quisiera pedir que Gabo no deje de escribir y que Silvio no deje de crear esa bella poesía que son sus canciones… Un cafecito en Montevideo con Benedetti tampoco estaría mal.

En la esfera romántica, agradecería una caja de bombones con forma de corazón, y si estamos por pedir descaradamente, creo que la idea de una serenata, ahora que tengo balcón, tampoco sería mal recibida.

En lo profesional, me agradaría mucho que mis múltiples jefes alguna vez reconocieran todo el mérito mío y del resto de los peones que levantamos todo el trabajo.

Como madre, quisiera que el Peque accediera gustoso a probar el puré, el plátano, la leche con chocolate y un montón de otras comidas que facilitarían un kilo nuestras salidas de vacaciones y evitarían que yo tuviera que ponerme en la boca esa sonrisa medio torcida para decir “es que es un poco mañoso”…

Mmmm… creo que esos son los principales regalitos que agradecería en este nuevo año de mi vida… no es mucho, ¿cierto?

miércoles, 1 de abril de 2009

CACHUREANDO Y CAMBIANDO

Lo mejor y lo peor de navegar por el ciberespacio es que una se distrae. Hay demasiadas distracciones, mucha información, útil e inútil. Por ejemplo, mi intención ahora era pagar una simple cuenta... y llevo mucho rato vitrineando libros, leyendo blogs, y cuanta lesera he encontrado. Por supuesto, me deprimió pensar que la última acción de mi día sea pagar una cuenta...
Cachureando en las herramientas de mi propio blog, me di cuenta que ahora puedo "monetizarlo"... habrase visto?? No lo hice, pero descubrí cómo cambiar la dirección, así que ahora los desvaríos aparecen también en la barrita de arriba: http://desvariodeaureliana.blogspot.com .
A este pechito semi nómade también le gustan los cambios virtuales...

jueves, 26 de marzo de 2009

RAREZAS Y MANÍAS


Vitrineando en una librería de la calle Valparaíso, me encontré con un ejemplar de un libro de Néstor García Canclini… y me acordé que en los últimos años de universidad, un sueño recurrente era que me encontraba con él en una gran biblioteca de dos pisos, y conversábamos e intercambiábamos ideas… un piojo como yo de tú a tú con uno de los topísimos de las ciencias sociales de América Latina.

Eso me llevó, por salto lógico, a acodarme que en general yo sueño con bibliotecas, donde encuentro libros con cuentos maravillosos… con una reminiscencia a la biblioteca de mis padres y a esos volúmenes raros que alguna vez mi papá compró en un remate; algunos editados a fines del siglo XIX, otros verdaderas joyitas, como la edición gigante de las obras completas de Julio Verne, en papel de biblia y con bordes rosados, que afuera muestra el gran globo de La Vuelta al Mundo en 80 días.

Lo que a su vez me llevó a pensar las cosas raras que una tiene… ¿por qué no soñaré con volar, como todo el mundo? Y eso de no ser como todo el mundo desvió mis ojos hacia mis brazos, o mejor dicho, hacia mis codos. Yo tengo los brazos “al revés”. Si los estiro con las palmas de mis manos hacia arriba, el codo queda hacia abajo. Pero si doy vuelta la mano, el codo no se da vuelta, como a la mayoría de la gente le pasa, sino que permanece en la misma posición.

No sé cómo explicarlo mejor, ni tengo idea de cuál es el nombre científico. Sólo sé que una amiga que tiene lo mismo – y fuera de mi mamá y mi hermana, sólo encontré a una persona con características similares a los 24 años de vida-, me dijo que brazos como los nuestros estaban hechos para el lanzamiento de la bala (¡!). Además en cada antebrazo tengo una marca, como una rayita, que también corresponde a estos codos raros.

Tengo otras rarezas más comunes. No soporto a las arañas (sólo hace unos días quedé en ridículo en la oficina cuando me puse a gritar como loca cuando una de esas monstruosidades apareció debajo de un mueble); en las micros sólo le doy plata a la gente que canta, para agradecer su esfuerzo; nunca miro los espejos de noche y con la luz apagada (¡qué susto!); siempre cuento los escalones cuando subo, pero después nunca me acuerdo de cuántos son…

Todavía escribo un diario de vida; y guardo agendas, cartas, esquelas y dedicatorias desde los años del colegio… por mucho que he intentado botarlas, no he podido, porque tengo miedo a olvidar esa época.

Tampoco estoy bautizada, ni mi hermana ni mis primos por parte de madre, por lo que mi abuelita dice que somos moros y que nos vamos a ir al Limbo… En general soy lo que podría definirse como atea, pero creo firmemente en la reencarnación y ahora comienzo a pensar en una entidad superior como masa de energía que lo envuelve y define todo, que incluye el bien y el mal dentro de sí.

Antes, cuando sólo existían los teléfonos fijos, sabía siempre cuando una llamada era para mí, porque encontraba que el ring era distinto. No puedo tener un chocolate en la casa por mucho tiempo, porque caigo en la tentación y me lo como (por ejemplo ahora).

¡Tanta rareza y manía en este pedazo de espacio que ocupo!

viernes, 20 de marzo de 2009

CAMBIOS Y MUDANZAS




Me he cambiado tantas veces de casa que intenté contarlas ahora y perdí la cuenta… Desde chiquitita y por diversos motivos, junto a mi familia nos mudábamos de una casa a otra, de una comuna a otra. Eso sí, geográficamente hablando, lo más lejos que nos movimos fue entre la V región y Santiago…


Lo curioso es que si ese constante acarrear pertenencias de un lado a otro era algo que cuando niña podía atribuir a decisiones de mis padres, en mi vida adulta no ha sido muy distinto. Aun cuando logré el sueño de la casa propia ansiado por todo buen compatriota, agarré mis bártulos (es chistosa esa palabra) y partí a acomodarme en un nuevo hogar.


Por supuesto, la mudanza en sí es un trance odioso, y las últimas dos veces me ha causado malestares físicos e incluso psicológicos (no diré psiquiátricos, pues me suena mucho más grave y permanente, quiero pensar que ya pasaron).


Que el salvoconducto, que el flete, que los pobres muebles zarandeados, que el clavito que no le hace, que por acá falta un enchufe, que esta llave gotea, que la cama no entra… es una larga lista de pequeños problemitas que se van acumulando.


Esta vez mi martirio principal fue trasladar los servicios de cable, Internet y teléfono. Gracias VTR, creo que si sumo todo el tiempo pasado al teléfono intentando YO desenredar SUS enredos, sería al menos medio día colgada al teléfono (para el que lea esto, un consejo: mejor cancele los servicios y los contrata de nuevo. NUNCA los traslade. Y no digo que cambie de compañía porque de la otra he escuchado problemas similares y hasta peores).


Estoy divagando. No quiero quejarme del trauma de la mudanza, porque me he dado cuenta que pese a todo me gusta. Hasta este momento de mi vida, el cambiarme de una casa a otra, a un departamento, a otra comuna o a otra región, me entusiasma, porque por ahora es todo lo gitana que puedo ser y me da libertad.


Es rico cambiar las rutinas, el olor de tu ambiente, que el sol penetre por distintas ventanas y en distintos horarios. Es agradable ir percibiendo los pulsos del barrio, descubrir un negocito por acá, un atajo o un recorrido distinto para llegar a la casa o a tomar la micro.


Cuando me entró de veras el bichito de cambiarme esta última vez, una persona me dijo si no me preocupaba no darle estabilidad a mi hijo, andar de un lugar a otro. Yo como que me descoloqué… Pero entendí después.


Para mí el cambio de casa ha sido bueno y difícil, obvio, pero por sobre todo, creo que me ayudó diferenciar la casa del HOGAR. Ese que formamos el Peque y yo, no importa dónde estemos, a partir de nuestras rutinas y con nuestros códigos. Y lo más probable es que me siga cambiando y cambiando, aunque odie el proceso en sí, porque el hecho de habitar un lugar nuevo es una invitación a recomenzar, a cambiar ciertas cosas y apropiarte de otro espacio.

sábado, 15 de noviembre de 2008

MANDANOS UN TERREMOTO

En el colegio, un profesor nos contó una vez que Violeta Parra fue un día al correo a enviar el siguiente telegrama: “Diosito, por favor, mándanos un terremoto”. Resultado: el terremoto de Valdivia de 1960, uno de los más grandes que ha vivido la Humanidad desde que se registra este tipo de movimientos telúricos, y que modificó sin miramientos la geografía de esa zona del sur de Chile.

No tengo idea si la anécdota es cierta o no, nunca volví a escucharla ni verla escrita en algunos de los libros que hablan de la Viola Chilensis. Pero siempre me ha quedado dando vueltas, y en estas últimas semanas, más que nunca.

El profe decía que Violeta creía que el país había llegado a un punto de no darse cuenta, de hacerse daño y que sólo un evento de la naturaleza, una catástrofe de esas que de vez en cuando nos afectan, lograría que los chilenos pudieran separar lo bueno de lo malo y valorar lo que tenían.

Como decía, esta historia siempre me rondó, y particularmente en estos belicosos últimos días. No sé qué pasa, será la época del año, serán las conjunciones de los astros, será el agua… pero los conflictos se respiran en el ambiente.

Yo misma, creo que nunca en mi vida había sentido tanta rabia acumulada. En estas últimas semanas, he dicho cosas hirientes, he puesto caras feas y he buscado camorra por todos lados. Envié un correo electrónico horroroso, donde solté todo mi veneno, con el único fin de que la persona receptora se alejara de mí (y lamentablemente lo conseguí).

¿Será que necesitamos de vez en cuando un terremoto? Y si es así… ¿cómo se le manda un mensaje a Dios en estos días? ¿Alguien lo tiene en Facebook o en el MSN?

viernes, 31 de octubre de 2008

BRUJAS… A MUCHA HONRA?? (A proposito de Halloween)

Una ex pareja mía decía que todas las mujeres eran Tabatha, Samantha o Endora… O sea, lo que él insinuaba, refocilándose en su ingenio, era que todas las mujeres teníamos, cuál más cuál menos, una bruja adentro, presta a saltar ante el menor signo de que el caballero de turno quería liberarse de nuestro yugo.

Yo creo que ese tipo de lenguaje, maniqueo, en cierto modo chantajista, no hace bien. Porque daba lo mismo si yo tenía o no razón, él me etiquetaba de bruja, y peor aún, delante de otros. Por lo tanto la causa no importaba, quedaba la idea que yo era la bruja, la que se hacía problemas sin razón y lo coartaba para juntarse con sus amigos, ver un partido, etcétera.

Una vez más, reflexiono ante el poder que tienen las palabras, más peligrosas que una espada, y cómo la gente sin darse cuenta, provoca heridas profundas al otro, al etiquetarlo.

Yo creo que el hecho que me hayan tratado de “Bruja”, ha sido una de las razones por las que en relaciones sucesivas me ha dado susto exigir cosas que al resto de mis amigas les parecen tan obvias… Bueno, es una de las razones, las otras no vienen al caso.

Además, si hubiera sido bruja… hace rato que habría convertido a varios en sapo!!!!

domingo, 12 de octubre de 2008

LA MATINE

Hoy fui al viejo y querido Cinearte de Viña. Ese del que siempre he dicho que me haré socia, para evitar que muera. Al final, nunca lo he hecho, pero la sala, pese a ello, sigue (sobre) viviendo.

Me senté en una de sus rígidas butacas, y por un momento, extrañé la comodidad de las multisalas con sus asientos reclinables. Pero, mientras empezaba la proyección y yo atacaba mis lenguas de gato de Sausalito, evocaciones antiguas me rodearon.

Recordé mis primeras idas al cine, con mi madre, sobre todo cuando me llevaba a la matiné del cine Metro de Valparaíso, o al Rex de Viña, para ver las películas de Walt Disney.

Me acuerdo también de una vez que mi abuelito me llevó a ver una obra de teatro, “Simbad el Marino”, al cine Olimpo; o cuando, en Santiago, mi mamá me llevó a ver “Los Aristogatos” a un cine del Paseo Ahumada, pero era tan larga la fila que no alcanzamos a entrar, y para consolarme nos fuimos al café Paula a tomar una copa de helado.

Otra vez, que mi hermana estuvo enferma en el Hospital del Niño, para compensar un poco el tiempo que había estado solita, partí con mi mamá a ver “¿Quién engañó a Roger Rabbit?”.

¿Te acuerdas Dani de cuando fuimos a ver Spiderman, y corrimos como locas por los pasillos para ganarle a todos los cabros chicos y recién cuando empezó la peli nos dimos cuenta que era doblada y no subtitulada? (Ay nuestro eterno anecdotario!!!)

Ir al cine es todo un rito, que incluye la compra de un dulce tentempié (cuando chica eran chocolates o esas frambuesitas que rompen el paladar; ahora son las cabritas o “pop corns”, o chubis, o bombones), el nervio de llegar a la hora para alcanzar a elegir el mejor asiento, la espera con esa música bobalicona, no importa qué tan moderna sea la sala.

Mi parte favorita de todo el proceso son las sinopsis de otras películas, casi no vale la pena quedarme al resto si no alcanzo a ver los trailers con tranquilidad y ojo clínico… al final, me entusiasmo y quiero verlas todas.

Ya de grande, recuerdo la primera vez que fui sola al cine. La película era “Memento”. Éramos como seis en la sala, pero al final quedamos tres. La gente más vieja, perdón, de más edad, se fue porque no entendió la estructura de la película.

Cuando termina la proyección y aparecen los créditos, me gusta quedarme un rato a saborear la sensación que me deja la película, no importa que no haya sido de las mejores, es un rito, como dije, impregnado en mi vida.

jueves, 9 de octubre de 2008

TODAVIA

  • No veo una aurora boreal
  • No me acuesto de espaldas a ver el cielo de la Capilla Sixtina
  • No me atrevo a pasar la sal en la mano para no pelear (y no soy supersticiosa)
  • No me bajo en la gruta frente a la José Miguel Carrera a mirar los letreritos y enterarme de la historia detrás de la animita
  • Recuerdo el pacto que hice con un compañero de colegio para ir a visitarnos después de muertos y contarnos qué hay al otro lado
  • No logro separar corazón y cabeza y hacer caso de los mismos consejos que doy a otros
  • Pido un deseo con la primera fruta de la estación
  • Cuento cada escalón que subo
  • Siento, contra toda lógica, que las arañas me van a saltar encima
  • Me despierto cada mañana pensando en mis fantasmas, pidiendo encontrarme con uno y que el otro se esfume para siempre
  • No logro entender que los fracasos no son acumulativos
  • No decido si Dios existe o no, pero…
  • Creo que la religión es uno de los peores males de la Humanidad
  • Creo que existe una media naranja, aunque puede que nunca llegue a encontrarla
  • No aprendo a ser rencorosa y a que los enojos no se me pueden pasar tan rápido
  • Creo que el mundo se divide en buenos y malos
  • Pienso que un día me voy a despertar con la epifanía de entenderlo todo
  • No lloro en un hombro acogedor por todas las penas acumuladas
  • Pienso que hay una razón para todo, lo bueno, lo malo, lo inexplicable
  • Creo que la frase de Silvio que dice que “lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida” es lo más cierto que he escuchado jamás

domingo, 17 de agosto de 2008

CONSUMISTA A MORIR

Mientras hoy hacía step en mi súper Twist and Shape, que me compré hace dos años y que recién esta mañana estaba usando por primera vez…. Pensaba en la cantidad de tonteras que una se compra de pura consumista…

No hablo de las gangas, del suéter Umbrale que a final de temporada está a $9.990, cuando costaba $59.990, ni la chaqueta Zara con 70% de descuento (esas prendas una se las compra por deber, nadie puede desaprovechar esa oferta, aunque ya se haya pasado a la línea de crédito).

Me refiero a las cosas que una compra porque ofrecen soluciones mágicas a los mil-y-un-millón problemas femeninos… desde las manchas de la piel a la celulitis, desde el tirante transparente para el sostén hasta el brillo mágico para aumentar los labios….

Haciendo un inventario rápido, puedo recordar crema araucana para las manchas (era una ganga de $500, pero era tan grasosa que nunca se absorbía y mi cara quedaba brillante y resbalosa); una especie de chupón succionador para la celulitis que ahora tiene otra amiga y no tengo ni idea si lo usa o no, pero a mí me salió re caro y creo que tras dos o tres sesiones, sencillamente tiré la esponja, porque tenía que ser contorsionista para que efectivamente funcionara donde tenía que funcionar…

También me compré el “Lip Inflator”, un brillo como con mentol, que prometía aumentar gradualmente el volumen de mi boca, gracias al incremento de la irrigación sanguínea… lo único que aumentó fueron las carcajadas de la Berni, cuando me lo eché delante de ella y me decía “Ohhh, cuidado que me aplastas!!!!”. Ni sé dónde está ahora (el Lip Inflator, no la Berni).

Otras cosas que me he comprado y que jamás usé…. Una especie de mancuerna de AVON que se ponía en los pies y te servía para los brazos y piernas; un aparato de Neutrógena para exfoliar, que se descascaró como a los tres días; una maletita de manicure que le presté a mi hermana y nunca me la devolvió; unas especies de calceta sin punta, para usar con las chalas y evitar que te rompieran el pié, pero que se veían tan antiestéticas que preferí usar el buen parchecurita… total, así demuestro que soy de carne y hueso.

Hay montones de otras cosas, de esas que una encarga de puro aburrida cuando las ve por la tele, pensando que son realmente una respuesta divina a esos pequeños problemas de mujeres sin los cuales la vida sería tan fácil.

Entre mis proyectos futuros en esta materia, figuran, en un corto plazo: el Leg Magic (para las piernas), el Spin Spa (la ducha mágica), la eterna crema anti manchas milagrosa, una plancha para el pelo (yo sé que esas son útiles, pero como me conozco mosco, a los cinco minutos voy a estar aburrida de la tonterita, y tengo el pálpito que va a terminar en las manos y el pelo de mi hermana), y un secador Gama igual igual al de la Sole, porque cada vez que me veía en el espejo ese día, después de haberme secado el pelo con él, me maravillaba lo amoldadito, suave y brillante que había quedado.

Así es una, qué le vamos a hacer...

viernes, 15 de agosto de 2008

PEQUECOSAS


- ¿Cristóbal qué es un oráculo?
- Una persona que adivina el futuro po!
- Ahhhhh…
- ¿Viste que yo sé más que tú? ¿Sabías que el leopardo corre a 100 kilómetros por hora durante 20 segundos?
- ¿Y después?
- ¡Descansa po!
…
- ¿Sabes qué implemento tóxico tienen los tallarines?
- Mmm… ¿Qué es un implemento?
- Así como un objeto po!
- Ahhh… no sé…
- Nada po, si los tallarines no tienen implementos!!! ¿Viste que sé más que tú?
- Mmmm sí, jaja, ¡¡¡eres un “Viejochicosabelotodo”!!!!

domingo, 10 de agosto de 2008

DE LA AUSENCIA Y DE TI

“Si sigues bailando así me enamoro”, dijiste… Y yo me seguí moviendo, me acerqué a tu oreja y te dije “si me sigues mirando así, me enamoro”… Y tú continuaste mirándome, mientras el calor y la humedad hacían lo suyo con nosotros.

Hace tanto tiempo desde esa noche tan mágica y libre, pero si me concentro aún puedo sentir tu olor, y la forma en que se impregnó en mi cuerpo, mientras me acurrucaba en tu hombro, mientras tu mano paseaba por mi cuello.

Qué sabía yo que ese recuerdo iba a perdurar tan fuerte, que te ibas a convertir en la Pasión de mi vida, en la medida de todo, en un ideal tan fuerte que ni siquiera tú mismo pudiste alcanzarlo.

Todavía siento tus ojos persiguiéndome, cuando voy a un concierto, y pareciera que me miras con los binoculares, como aquella vez… Todavía imagino que vas a venir a buscarme y que por fin te voy a dar el beso que te negué y del que vivo arrepentida…

Por eso prefiero mil veces cometer los errores y tragarme el dolor, creo que no podría resistir nuevamente sentir que mi vida pudo dar un giro y yo no me atreví… Nuestra historia me va a perseguir por siempre, es mi gran alegría y mi gran tristeza, este recuerdo que a veces me hace reír, pero que más seguido hace llorar, golpeándome la cabeza contra el muro, intentando comprender por qué…
***Nota: Para intentar subsanar malentendidos, esto es algo que escribí hace muchísimo tiempo, edité un poco y subí al blog porque me pareció bonito... es una mezcla de ficción y realidad, ¿o acaso no se nota el tono adolescente?